Comprando con la abuela

De manera muy inteligente, el autor sugiere que si a uno le gusta la comida chatarra, que la coma cuando quiera y en la cantidad que quiera, pero a la sola condición que sea uno mismo el que la prepare.
Aun la peor de las comidas chatarras que usted prepare, será más saludable que la que viene ya elaborada.

Partiendo del supuesto de que si volviéramos a comer como lo hacían nuestros abuelos, Pollan dice que reduciríamos las posibilidades de enfermedades coronarias en 80%, diabetes en 90% y cáncer al colon en 70%. Esto eso si, tiene que ir acompañado un estilo de vida menos sedentario.

Y para su próxima visita al Supermercado, el autor nos sugiere que no compremos los productos que están en los pasillos centrales , sino que todo lo de la periferia, ya que esos son los productos más frescos.

De manera divertida, pero a la vez muy sensata, nos aconseja además, hacer el siguiente ejercicio: ir a comprar al supermercado con la abuela, dejarla que se pasee por todo el lugar y que no compremos ningún producto que ella no reconozca.

Como para pensarlo, no?

A finales del año pasado, Michael Pollan , periodista especializado en temas de alimentación publicó su último libro, Food Rules .
Después de una vida interesado en el tema, Pollan llega a la conclusión de que la frugalidad es una regla de oro en el momento de alimentarse.

El nos dice: Coma comida, no demasiada y mientras más vegetales mejor.

De acuerdo al autor, el 80% de las enfermedades cardiovasculares y más de un tercio de todos los cánceres tienen su origen en la dieta occidental, dieta que en su gran mayoría contiene preservantes, químicos y aditivos.
En otras palabras, todos los alimentos preparados y listos para abrir y consumir, son los alimentos de los que más habría que cuidarse.